domingo, 7 de junio de 2009

Diario El Comercio escribe sobre Ecuador Infinito

Tres revistas consolidan su identidad
6/7/2009
Redacción Cultura

Anaconda, Capital y Ecuador Infinito son tres revistas nacionales que abordan la cultura, la identidad y el turismo con señas propias. Anaconda va en el número 20. Dirigida por Macshori Ruales, presenta un equilibrio entre el diseño sobrio y textos bien trabajados y actuales. El espacio para la fotografía es válido.
Esta vez no es la excepción: un interesante material gráfico, muy lúdico, de Santiago Rosero.

Son imágenes de la comunidad shuar de Tuutinentzza, Morona Santiago. Se ve la cotidianidad de decenas de niños en la cancha, en el río. Hay espacios para la danza y la música. Le falta algo esencial: no tiene avances en la portada de los temas que propone. El costo: USD 7. En la misma línea pero de distribución gratuita está Capital. El periodista Pablo Salgado la dirige. Su fortaleza está en la cultura. El reciente número, el 19, ofrece al lector temas originales, como Las esquinas de mi ciudad (Quito). Aquí se conjugan bien los textos de Rómulo Moya Peralta y sus fotos. Aparecen bellas esquinas que en el trajín cotidiano ni siquiera las miramos. Son esquinas de cruces y piedra, de balcones y fachadas misteriosas.

Ecuador Infinito abre una línea de gran expectativa: el turismo en estrecha simbiosis con la cultura, la gastronomía. Y, sobre todo, ha puesto en escena a personajes y paisajes de nuestra rica geografía que de a poco se han integrado a nuestro imaginario de símbolos y bellezas.

Detrás de la revista están dos hermanos que quieren a este país y por eso entregan un producto magnífico a los ecuatorianos y extranjeros: Rómulo y Juan Moya Peralta (director general y gerente general). El despliegue gráfico de la revista bilingüe (español/inglés) es vasto y creativo. El país es retratado y recreado en sus mágicos e inverosímiles parajes. Su costo: USD 5. Hoy presenta el teatro en Quito, parajes históricos de Guayaquil y más. Entre otros conocidos autores escriben Eduardo Varas y Juan Carlos Morales; Nuria Moya es la traductora.